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 Historia Vincent Reyne

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MensajeTema: Historia Vincent Reyne   Lun Feb 15, 2010 5:01 pm

VINCENT REYNE


Era oscuro y la lluvia no arreciaba. El niño se encontraba solo y desamparado en
medio del bosque donde cada sonido era algo desconocido para él.
Sólo habían transcurridos tres inviernos desde que nació y no entendía
el porqué lo habían dejado ahí. La lluvia y el frío le calaban hasta los huesos
y no podía o sabía hacer otra cosa que acurrucarse sobre sí mismo mientras
esos terribles árboles de sonrisa pérfida lo vigilaban y se le acercaban poco a poco.
Estaba aterrado y sus llantos no hacían más que acentuarse tras cada trueno que sonaba.
Cerró los ojos e, instantes después, unos brazos lo sujetaron y lo alzaron.
No dijo ni hizo nada, su miedo era tal que era incapaz de abrir los ojos.
Dicen que la esperanza es lo último que se pierde pero, en este caso,
fue lo primero que perdió el niño; sabía que su familia no volvería a por él.
Pero se sintió mejor cuando la elfa lo apretó contra su pecho;
volvió a sentir el calor del afecto y la protección en medio de
todo aquel caos tanto ambiental como mental.

La joven elfa, aun a unos años de alcanzar la madurez de su raza,
corrió con el niño en brazos atravesando el bosque.
El pequeño humano se aferraba todo lo fuerte que podía al cuerpo de ésta mientras
permanecía con los ojos cerrados con fuerza.
Cada vez que se partía una rama o sonaba otro trueno, se estremecía de pavor.
El viaje por el bosque duró unos cuantos minutos que le parecieron meses.
La elfa frenó su carrera con fuerza y se apoyó con una mano en el tronco de un árbol,
situado encima de una colina, mientras sostenía con el otro brazo al pequeño.

Estás a salvo. Ya hemos llegado. *Exclamo la elfa*

El niño abrió los ojos poco a poco para contemplar un bello poblado élfico.
Tal como dijo la chica, estaba a salvo.

Vincent (el niño) tardó unas cuantas lunas en pronunciar unas palabras en la comunidad élfica.
Por suerte, todo elfo conocía el idioma del pequeño. Pero no al revés.
El no entendía apenas nada cuando esa gente hablaba en su idioma natal (aunque identificaba algunas palabras).
Era un lugar desconocido y la propensión de hablar en élfico por parte de los habitantes no ayudaba mucho.
Tras ser curado por los clérigos de una fuerte gripe,
Vincent fue presentado por la elfa a los padres de ésta.
Él no lo sabía pero más tarde se daría cuenta; el padre de la joven elfa parecía negarse a adoptar un niño humano.
Al parecer, gracias a la elfa y su madre iba a tener un lugar en el que poder vivir, una familia.

El padre de la elfa tuvo que admitirlo, el niño era bastante inteligente para los cánones de las razas racionales.
Además de esto último, su condición de humano le permitió aprender
las bases del idioma élfico muy rápidamente. Al poco tiempo ya podía entender cualquier conversación.
Vincent se daba cuenta de que su nuevo padre lo trataba de forma diferente que a su hermana,
era más distante y no le dedicaba la misma atención.
En contraste, la elfa, a la que ya consideraba su hermana,
lo trataba como si fuera uno más de la familia.
Si necesitaba algo, ella lo atendía. La madre era la encargada de enseñarle el élfico
y las costumbres de su raza. El niño no tardó demasiado en adaptarse.
A medida que transcurrieron los años, Vincent olvidó quien le llevó a aquel bosque y qué fue de su vida previa a aquel acontecimiento.
Pero nunca olvidaría lo mal que lo pasó aquella noche.

No obstante, la historia de Vincent no fue desafortunada ni triste.
De hecho, creció sano y alegre entre aquella gente y, a alrededor de los diez años,
le enseñaron el arte de la guerra. Hábil, fuerte pero también inteligente,
no todos los elfos del lugar veían con buenos ojos que Vincent siguiera la senda del guerrero.
Algunos se acercaban a su padre con la intención de convencerle para que el joven humano fuera instruido en los entresijos de la magia.
Pero no había manera, el padre se negaba en rotundo a la idea y lo mandaba a instruirse junto a su hermana.
Algunos rumoreaban que ya le tenía un futuro preparado.

Si algo aprendió de los elfos es sin duda que la fuerza no lo era todo en combate.
Aprendió a utilizar la destreza en la batalla, a veces era mejor moverse hábilmente hasta que el enemigo mostrara un flanco vulnerable.
Lo tuvo en cuenta. la elfa, por su parte, se concentraba más en ejercicios que permitieran aumentar su fuerza física.
Al parecer, envidiaba que su hermano dispusiera de mayor fuerza.
Ambos consiguieron aprender lo que se propusieron o lo que les propusieron.
Vincent dedicó mucha parte de su tiempo en el manejo de todo tipo de armas.
Finalmente, optó por la espada de una mano hasta conseguir mayor soltura en su uso que en cualquier otra arma.
Cuando sus maestros descubrieron que Vincent era ambidiestro, le proporcionaron un gran escudo con el cual podría defenderce en el combate.

Siguió creciendo y ganándose la confianza de su gente día a día.
Su hermana siempre fue inquieta y manifestaba su gran ilusión muy a menudo por conocer otras tierras.
Vincent fue llamado una noche por su padre para mantener una de las escasas largas conversaciones
tan poco frecuentes entre ellos. Se sentó ante él y prestó atención a lo que tuvo que decirle:

- Padre: Verás Vincent. Supongo que habrás oído algún rumor sobre la razón de tu acogida.
Voy a serte claro y sincero. Hace unos años acepté que te quedaras con nosotros
porque pensé que serías perfecto para cuidar de tu hermana.
Dentro de pocos años serás mentalmente mayor que ella y esto no hará más que evidenciarse con el paso del tiempo.
Así pues, tu deber será protegerla de cualquier peligro y para ello has sido instruido.
Como habrás podido ver, tu hermana es cada vez más inquieta e impulsiva y en breve querrá partir de viaje.
Deberás ir con ella y protegerla cueste lo que cueste. No me defraudes, confío en ti.

- Vincent: Así lo haré, padre. No te quepa duda.

- Padre: Otra cosa más. No le cuentes lo que hemos hablado. Dile que te apetece acompañarla.

- Vincent: Será tal como dices. Además de ser mi deber protegerla, es lo que deseo. La quiero como la hermana que es y no dejaré que le ocurra nada.

- Padre: Es tu deber.

- Vincent: Es mi deber.

Dicho esto, El muchacho se levantó y se dirigió hacia la puerta. Pero antes de partir, su padre volvió a hablar:

- Padre: Una cosa más. No mueras. Suerte, hijo.

Vincent, sin girarse, sonrío sinceramente ante esta última palabra y se fue.


Aquella misma noche reflexionó sobre las palabras de su padre.
Era lógico. Su hermana siempre tendría más años que él pero él maduraría antes que ella.
Pronto, él sería el hermano mayor y no al revés. Conocía la forma de batallar de su hermana;
primero ponía el cuerpo y luego el espadón. No le quedaba otra que recibir los golpes por ella.
Su hermana interrumpió entonces sus pensamientos.
Momentos más tarde ya sabían hacia donde se encaminarían los días siguientes, a otro continente.

Los primeros días de viaje fueron bastante duros para él.
A su hermana le gustaba proseguir el viaje de noche y él apenas veía lo suficiente como para no tropezar en las áreas más oscuras.
El haberse criado entre elfos que consideraba su familia y el ser, pues, el único que no podía ver en la oscuridad,
le perseguiría gran parte de su vida como una carga molesta (aun actualmente).
Y así, de viaje en viaje, se vieron perdidos en un bosque, tras dias de caminata en tierras desconocidas
las probiciones comenzaron a agotarce, sin mencionar el peligro que aguardaba ese bosque; y q ellos ignoraban completamente.

Sigueron su paso, con la esperanza de encontrar un pueblo donde resguardarce y alimentarce, fue alli, donde se toparon con criaturas malignas
q sin titubear acabarian con sus vidas.
Vincent empuño su espada; Aunque no alcanzo a dar un paso, que su hermana ya estaba en combate y mal herida, casi muerta.
Fue ahy, donde recordo las palabras de su padre, y con gran furia se torno en batalla ante estas criaturas del bosque, con gran debilidad,
y escazas fuerzas logro derrotar a sus enemigos, Levanto a su hermana del frio piso del bosque y cargandola sobre sus hombros
siguio en busca de ayuda. El paso de las horas le recordaban aquella oscura noche, y tenia en su mente la desilucion de estar fallandole
no solo a su padre... sino tambien a su hermana, la cual lo salvo aquella noche.

Llego a una ciudad de edificaciones de líneas clásicas y homogéneas, distribuida en amplias calles y bonitos patios abiertos ajardinados.
Dejo a su hermana en el piso, y al ver su rostro, se dio cuenta que no habia llegado a tiempo.

Con una gran angustia en su interior, desilucion en si mismo por no defender a su hermana, y un temor desgarador de no volver a ser aceptado
en su familia, decidio asi, quedarce solo y buscarce la vida en esta ciudad a la cual acababa de llegar, sin olvidar a su familia y mucho menos a su hermana.



Vincent es un joven humano de 18 años normal y corriente en cuanto aspecto físico. Es bastante musculoso y mide alrededor del 1,85.
Pelo rubio y ojos claros.
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MensajeTema: Re: Historia Vincent Reyne   Dom Feb 21, 2010 1:08 am

Buena historia. Tu relato obtiene puntos de experiencia. Solicítalo a la administración dentro del servidor.
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