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 Rash Colds

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rapuma

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MensajeTema: Rash Colds   Mar Ene 26, 2010 1:54 pm

//Bueno, cabe aclarar que aun no me hare un monje... ya que al rol mismo de estos les tengo un profundo respeto... y sobre todo, tiempo y trato, y como dije en mi presentacion; ando oxidado, por lo cual, empezare con mi guerrero hasta retomar lo que yo puedo llamar "buen rol" (que tal vez sea el peor para ustedes) pero en definitiva, el guerrero es mas que nada para orientarme.

Capitulo 1: La cabaña


El frió y el viento golpeaban las paredes de la cabaña como de costumbre en un paraje tan desolado y triste como lo es este, sin embargo, había algo en el ambiente, en el aire, en la luz de la vela en el buró a su costado que le decía que esta noche era diferente a las demás, pero aun no sabía por que.

Después de haber terminado con la ultima porción de alcohol que quedaba en una vieja botella de Vodka se dispuso a acostarse, si ya no podía beber no había nada mas que pudiese hacer, para colmo de todos los males el tabaco para su pipa se le habían agotado hace dos días, lo cual le recordaba que tenia que recorrer nuevamente los campos helados para llegar a "La Cabra Montada" para conseguir mas víveres.

Recostado como estaba, no lograba conciliar el maldito sueño, la porción de alcohol que ingerio no era suficiente como para llevarlo a la tierra de los sueños, donde todo es perfecto. Sin gente, sin ruido, pero lo mas importante de todo, sin conciencia.

Apenas había cerrado levemente los ojos cuando, sin darse cuenta caía en un profundo sueño, de esos que rara vez suelen llegar.

----------------------------------------

Todo se oscureció, no sabia como ni cuando, pero estaba de pie, teniendo la desagradable sensación de que alguien estaba detrás mío, esa clase de sensación que lo obligan a uno a voltear, cosa que hice sin siquiera pensarlo, solo para ver que ahí se encontraba una animal horrendo, como sacado de los libros de ilustraciones de las memorias del Dante, un perro de dos cabezas, furioso, babeante quien, al percatarse de que lo veía, ladró, ladro tan fuerte que por un segundo creí que me derribaría, pude ver al animal colocándose en cuatro patas parecía listo para echárseme encima cosa que no iba a permitir que llevara a cabo, así que temiendo cualquier cosa que pudiese hacer semejante bestia me limite a dar la vuelta y correr; correr tanto y tan fuerte como me fuese posible hasta dejarle atrás o hasta que me diera alcance, lo primero que sucediera.

Fue de esa forma como llegue a un muro que no era mas alto que yo, trepé hábilmente por el y, una ves arriba, me di un par de segundos para ver si mi perseguidor se encontraba aun tras de mi, pero sorpresivamente al mirar hacia abajo los ojos me jugaban una broma, una ridícula broma ya que pareciera que me encontraba a docenas de metros sobre el suelo, algo que me parecía inconcebible, mientras meditaba en ello una espantosa y aturdidora sonrisa me saco de mis pensamientos, risa que provenía precisamente del precipicio que tenia a mis pies así que, nuevamente, emprendí la fuga.

Otra ves estaba corriendo, huyendo de algo o alguien, no lo sabia con seguridad, estaba desesperado, el lugar se había convertido en pasillo interminable y oscuro, por mas que corría parecía que no llegaba a ningún lugar, sin explicación lógica el lugar estaba siendo inundado por esa risa desenfrenada, loca y psicotica, una risa que destrozaba mis oídos, pero también al mismo tiempo podía escuchar sonidos de pasos de un monstruo metálico, que provenían de detrás mío pero, increíblemente, también provenían del frente.

El crujir y la fricción de su masa deforme y sin control me desgarraban sin clemencia, un monstruo metálico sin conciencia o razón que se dirigía irremediablemente hacia mi, caminando sin voluntad propia, con solo un objetivo, devorar y destruir, sabia que de un momento a otro aparecería frente a mi o me golpearía por la espalda, para tragarme o aplastarme.

Pero en ese momento decidí detenerme, ya no me importaba quien o que estaba acercándose, no podía soportar esa maldita risa, me tire de rodillas estaba asustado, temeroso e impotente, me sentía desesperado. Aun cuando cubría con mis manos los oídos podía escucharlo, repentinamente las paredes se cubrieron de un rostro familiar, un rostro que dejaba ver al causante de las risas caóticas e hirientes, un rostro que dejaba ver un solo ojo, un ojo maléfico teñido en sangre, aun con los oídos tapados podía escuchar su risa... Esa maldita risa!

Entonces dejo de reír y dijo algo, algo que llegaba hasta lo más profundo de mí ser, palabras inteligibles, pero palabras que yo conocía.

De repente fue un paso de aquellos aplastantes y secos lo que puso fin a la tortura, a la pesadilla.

----------------------------

Abrió los ojos únicamente para darse cuenta que estaba acostado, mirando el oscuro techo de la cabaña, estaba sudando, jadeando, la pesadilla había terminado pero los recuerdos quedaban grabados en su mente. Aun sentía el miedo dentro de si.

Escuchó entonces un sonido que no era familiar, un sonido hecho por alguien o algo que no pretende hacer el mas mínimo ruido, si lo sabría él, la mitad de su vida la había pasado ocultándose y metiendo las narices donde no debía haberlas metido. Pero aun así no se preocupó en lo absoluto por levantarse.

-Una maldita ardilla probablemente-

Pensó. Con la mano derecha, y aun recostado, se secó el rostro del sudor frió y abundante que provenía de su frente.

Pretendía no pensar en lo que había visto o imaginado o alucinado, fuese lo que haya sido, simplemente no quería recordado, eran recuerdos o imágenes espantosas que, cada ves que las recordaba, un frió de muerte le recorría la espalda desde la espina dorsal.

Solo hasta que escuchó un segundo ruido fue que se incorporó del lugar donde descansaba y sin pensar dejó a un lado todos esos recuerdos, ese segundo sonido había venido exactamente del lado contrario del primero, por un minuto creyó que alguien estaba rondando el lugar, se sintió como un tipo paranoico, pero, pensando un poco mas las cosas recordó que el ser "paranoico" le había mantenido vivo todo este tiempo.

Alguien estaba en los alrededores de la cabaña, algo andaba mal, así que decidió salir del lugar y dirigirse a la habitación que se encontraba al final del pasillo que recorría la cabaña por completo, entró con cuidado intentando acercarse a la ventana para ver si podía percibir algo mas de lo que sucedía afuera, estuvo a punto de lograrlo pero paso algo que no esperaba, escuchó un pequeño sonido que se producía a sus espaldas.


El lugar estaba ligeramente iluminado gracias a la luz de la luna que se filtraba por la ventana; que se encontraba visiblemente forzada cuando fue abierta, y así la tenue luz de la noche revelo la presencia de un tipo alto, sin mencionar que era también algo corpulento, por un segundo quedaron inmóviles, tanto el extraño como él no esperaban verse el uno al otro, inmediatamente se dio cuenta de la situación, el maldito llevaba una capucha, portaba una ropas negras con todos los aditamentos esenciales, dagas, una espada enfundada en su pierna derecha, a primera instancia le pareció una larga, pero no estaba seguro, además cinturón con al menos tres vendas y un par mas; pero de mayor tamaño, también colgaba de un costado un enorme cuchillo de cacería, los guantes llevaban recortados las partes finales de los dedos, clásico en los "chicos rudos" miembros de los bandidos, un arco bien grueso colgado de su espalda con las flechas detrás de su hombro izquierdo, todo un maldito bandido de juguete con accesorios de lujo y de edición limitada.

Finalmente, el intruso se movió, extendió su mano derecha en dirección a Rash, como tratando de alcanzarlo le dio la impresión de que intentaba colocar su mano sobre su hombro, tenia la ligera impresión de que iba a pronunciar alguna palabra, pero no se lo permitió, ni hablar y mucho menos que le pusiese una mano encima.

Así que de inmediato lo tomó del antebrazo y con un agarre clásico lo derribó, tendido en el suelo lo golpeó en la cabeza, quedo inconsciente, esto se había salido de control; tenía toda la razón, algo andaba mal, muy mal.

No sabía que diablos estaba pasando pero sin duda lo iba a descubrir, de esa manera fue que tomó su cimitarra, la despojó de su funda y se hizo de un par de sus vendas, de inmediato se dispuso a salir de la habitación y acabar con los idiotas quienes se atrevieron a interrumpir su maldita y solitaria paz y descubrir quien o quienes eran, o es lo que hubiera hecho sin duda de no haber sido por el mango de algún arma de algún idiota que le golpeo por la espalda en la cabeza perdiendo así el conocimiento.

Sin idea de cuanto tiempo paso, simplemente; al despertar se encontraba en lo que parecía un carruaje, pero vaya que clase de carruaje, él; que se encontraba arriba de el no lograba escucharlo haciendo ruido, se encontraba atado de manos a la espalda y también atado o esposado de los pies, también pudo darse cuenta de que a su derecha e izquierda había dos tipos sentados, esta parte del vehículo estaba iluminada por una leve y tenue luz color azul, levantó ligeramente la mirada y se dio cuenta que en el asiento de enfrente había otros tres; de los cuales uno se había despojado parcialmente de su capucha y limpiaba con un pañuelo una mancha de sangre que salía de su boca, eso le indicaba dos cosas muy importantes: 1 No había pasado mucho tiempo desde que salieron de la cabaña y 2 Ese era el idiota al que había golpeado hace poco.

En el momento mismo en que se dio cuenta que estaba despierto sus ojos se llenaron de rabia y cólera, miró como su puño cerrado se dirigía hacía su rostro, ya se había resignado a recibir el golpe sin remedio alguno, sin embargo no logro su cometido ya que el tipo que se encontraba a su izquierda se lo impidió tomándolo de la muñeca

-Sin heridas o lesiones, esas fueron las órdenes- Dijo.

Sin poder hacer mas que acatar sus ordenes, el bandido; con un ademán de impotencia se coloco de nuevo la capucha y se cruzo de brazos.

Estuvo a punto de reír cuando repentinamente un pañuelo le cubrió el rostro, la nariz para ser más específico, le habían colocado el pañuelo con alguna clase de somnífero.

Al menos logró hacer algo que no había podido hacer desde hace mucho tiempo, dormir tranquilamente.
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DM_Tauro

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MensajeTema: Re: Rash Colds   Miér Ene 27, 2010 12:42 am

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