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 Elomir Melve'for "El bardo"

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Death's Paradise

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MensajeTema: Elomir Melve'for "El bardo"   Jue Ene 21, 2010 6:16 am

Capítulo I, "El sigilo y la habilidad son esenciales".

Maestro y alumno se desenvolvían en una práctica de batalla, en pleno bosque. El joven elfo, aparente alumno, atacaba sin cesar con su espada larga de madera de caoba, algo agrietada por el tiempo, pero el maestro tan solo movía el brazo derecho, portador de una espada idéntica a la del alumno. Largo rato así estuvieron, el joven elfo no podía tocar al encapuchado maestro. Este vestía tan solo con una túnica de monje marrón, podría estimarse que tan vieja como él, y llevaba una capucha bien calada sobre la frente, no podía verse su cara, solo unos mechones de pelo blanco que se aproximaban a la altura del cuello. El alumno, en cambio, vestía una armadura completa, tan oscuras como la noche sin luna, era una armadura totalmente común, salvo por sus hombreras, excedían en creces el tamaño de un par común, tal ves como moda, tal ves como entrenamiento. De largos cabellos oscuros y ojos verdes, bastante carismático.

El maestro, cansado de que su alumno no pueda ni tocarlo, al siguiente golpe que su alumno quiso darle, lo esquivo en el último segundo y le asestó un espadazo en la espalda, haciendo que el elfo pierda el equilibrio y caiga al suelo, emitiendo un estruendoso ruido metálico, proveniente de la armadura. El joven quedó allí tendido, jadeando, exhausto. Cuando este al fin logró recuperar parcialmente el aliento, se levanto hasta quedarse sentado y miró a su maestro, lo único que recibió de éste, fue un cabeceo de lado a lado, en señal de desaprobación. El joven agachó la cabeza, mil y un veces le he dicho que el combate no es lo mío…, pensó el joven, un tanto avergonzado. El maestro le dio la espalda, apenas lo notó el alumno, rápidamente empuñó su espada y se lanzó hacia la espalda del experimentado, cuando estaba a punto de encajarle el espadazo en el hombro izquierdo, el maestro alzo el brazo derecho, haciendo que ambas espadas choquen, para mala suerte del joven, su armadura había efectuado demasiado ruido y el maestro pudo oírlo. Este giro tan rápido que el joven no lo notó y le impuso un golpe con el mango de la espada justo en el medio del pecho, haciendo que el alumno caiga al suelo, y allí se quede.

-Punto uno, jamás lograréis vencer a nadie con golpes tan torpes y débiles, y menos aún tan poco certeros. - comenzó a decir el maestro – y punto dos, aún con armadura, es inaceptable que seáis anunciado por ésta en combate, debéis de ser mucho más sigiloso.

-Pero yo… - el elfo trató de decir algo, pero para cuando las palabras salieron de sus labios, el maestro se había alejado.


Última edición por Death Paradise el Jue Mar 01, 2012 6:27 am, editado 3 veces
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MensajeTema: Re: Elomir Melve'for "El bardo"   Jue Ene 21, 2010 7:00 am

Capítulo II, “Jamás expongáis vuestra verdadera identidad"


El joven elfo se encontraba en el mercado de la ciudad en la que vivía, comprando unas frutas, para luego poder comerlas. El maestro siempre lo seguía, aparentemente para corregir sus errores o, en este caso, aconsejarle.

-Dadme dos manzanas. – le dijo el elfo a la señora que estaba en el puesto , y le entregaba un par de monedas. Una de éstas se la dio al maestro, que seguía observando, ahora mientras comía su manzana.
El elfo devoraba con gran apetito la manzana, acabándola en cuestión de un minuto o menos. El maestro, al notarlo, le asestó un correctivo, que consistía en darle un golpe en la cabeza con el bastón con el cual se apoyaba para caminar.

-¡Au! – exclamó el elfo.

-Comed más despacio, no hay apuro. – dijo el maestro, mirándole, arqueando una ceja.

-Vale, vale.

Emprendieron el camino de vuelta al bosque, caminando por un sendero recto y ancho de tierra, cruzando la gran hilera de casas, la gran mayoría eran de madera de roble o caoba, con techo de paja. Al momento de llegar al bosque, dónde habitualmente iban ellos, se percataron de que había un pequeño grupito de humanos, al parecer armando tiendas de campaña.

-¡Ey! – Exclamó el joven - ¡¿Qué demonios hacéis en nuestra parte del bosque?!

- ¿Vuestra parte? – dijo el que aparentaba ser más grande. Los tres humanos echaron a reír.
Uno era de tez morena, bien alto y fornido, vestía unas ropas simples, de campesino, y rotas por todas partes, llevaba un gran hacha a la espalda. Otro, era de tez algo bronceada, no era tan fornido como el primero y vestía prácticamente igual, pero llevaba un escudo a la espalda y lo que parecía ser una cimitarra enfundada al cinturón. El otro, era el más joven, igual de alto que el joven elfo, este llevaba una simple espada corta al cinturón y sus ropas lucían más cuidadas.

-¿Acaso os falla el oído? – intervino el elfo, mientras los otros reían.

- No seáis irrespetuoso, basura inmunda. – dijo con desprecio el humano del medio.

-Calma. – le dijo el más grande. – No hay por qué pelear, al menos no aún - dirigió la mirada al maestro y alumno. – Somos Tim, Breag y Clern. – empezó por el más chico, señalándole, y finalizó por el mismo. - ¿Y vosotros sois…?

-Mi nombre es Elomir. – dijó el elfo joven, el encapuchado junto a él no contestó.

-Ya veo… en fin, nosotros ya estamos aquí, podéis buscaros otra parte para vosotros.

-No, no, vosotros debéis marcharos. – dijo desenfundando su espada larga, pero ésta no era de madera, era de un metal oscuro, notablemente cortante.

-Ey… - los tres humanos tomaron sus armas – realmente no buscamos pelea… pero si insistís.

El del medio saltó hacia el elfo, empujándole con su escudo, abatiéndolo. El joven se levantó de inmediato, justo cuando el humano quiso clavarle la cimitarra, pero ésta quedó clavada en el suelo. El elfo aprovecho y le dio con el mango del arma en la nuca, el humano cayó al instante, desmayado. El más grande se lanzó a él, extendió los brazos, agarrados del hacha, y los bajó brutalmente, el elfo llegó a colocar su espada en modo defensivo, logró resistir el golpe, pero su espada se le cayó al suelo, podía notarse como en el filo de su arma había un pequeño hueco, producto del impacto del hacha. Corrió hacia el arma, pero el humano lo alcanzó y lo embistió, arrojando al elfo un par de metros en el suelo. Al notar esto, el maestro intervino, desenfundo su espada larga de entre sus ropas, y en un acto de sigilo y velocidad, clavo el arma en el cuello del humano, matándole al instante. El humano restante, salió corriendo hacia la ciudad.

-Habéis cometido un grave error. – le dijo el maestro al joven. – le habéis dado vuestro nombre al humano, y este sabe vuestra descripción física, lo más probable es que la guardia esté en vuestra búsqueda en unas horas. Solo debes dar vuestro nombre a personas cofiables. – le aplicó un correctivo, como el que efectuó cuando estaban en el mercado. – En marcha.

-¡Au! ¿A dónde vam…? – el elfo quiso hablar, pero otra vez, su maestro se había alejado, este le siguió, dando un largo suspiro, e ideando un nombre falso o apodo que daría en un futuro a personas desconocidas.


Última edición por Death Paradise el Jue Mar 01, 2012 6:27 am, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Elomir Melve'for "El bardo"   Jue Ene 21, 2010 7:24 am

Capítulo III, “Recuerdos”


Maestro y alumno caminaban por el bosque, alejándose de la ciudad, el alumno andaba con la cabeza gacha, observando el suelo, pensativo. Giró el rostro y observó a su maestro, para su sorpresa, este también lo observaba.

-Podéis decidme. – dijo el maestro, sabiendo que el joven tenía algo para preguntar.

-Hm… bueno, sabio maestro Elyrindur… creo que jamás me habéis contado dónde, como, cuando nací… ni si alguna vez tuve una familia… ya sabéis, aparte de vos, oh sabio maestro. – con sumo respeto.

-Pues he de creer que ya tenéis la suficiente edad como para saber…

-¿Saber qué? – preguntó Elomir, con notable curiosidad.

-Vuestros padres, Elomir… vuestros padres… - como si buscara la forma de decirlo con tacto.

-¿Sí? – con creciente curiosidad.

- Vuestros padres eran… especiales… vuestros padres eran semidragones, Elomir.
El elfo alzó ambas cejas, sorprendido ante aquello.

-¿Eso quiere decir que yo…?

-Que serás como ellos, sí. – el aparente anciano respondió antes de que Elomir termine de preguntar.

-Uhm… ¿Y dónde están ellos ahora?

-Eso no lo sé, alumno mío, habéis de descubrirlo por vuestros propios medios… el paradero de vuestros padres me temo que lo ignoro.

-Vaya…

-Solo sé que ellos te entregaron a mi… como yo era maestro de combate en el pasado, creyeron que de mi podríais aprender algo que te sirva de verdad, además de estar seguro con alguien confiable.

-Y… ¿Qué más podéis decirme de ellos?.

-Me temo que nada más… poco y nada sabía de ellos. Solo que vivían en una cueva alejada de la ciudad, pero la revisé varias veces, no hay rastro de ellos. – respondió el maestro.

Ambos continuaron caminando, en silencio. Finalmente, después de largo rato, el alumno rompió el silencio.

-Quiero que me llevéis a esa cueva, maestro.

El maestro simplemente asintió y cambió de rumbo.


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MensajeTema: Re: Elomir Melve'for "El bardo"   Jue Ene 21, 2010 7:56 am

Capítulo IV, “Inicio de El Bardo"


Elomir y su maestro atravesaban el bosque para llegar a la cueva que el anciano conocía, dónde los padres de Elomir vivieron alguna ves. En el camino encontraron varios tipos de animales salvajes, pero no supusieron daño grave para los viajeros, tan solo unos rasguños y roturas de ropa.

-Creo que estamos cerca. –Anunció el maestro.

-Bien.

Y, efectivamente, la cueva se encontraba a tan solo unos metros. Apenas la vieron, aceleraron el paso e ingresaron en esta.
La cueva se encontraba sucia, llena de moho era imposible creer que alguien podría vivir ahí, o tal vez ese lugar fue abandonado hace mucho tiempo ya. Se adentraron aún más en la cueva, y Elomir conjuró un par de “Luz” sobre él y sobre su maestro. El joven tenía ligero conocimiento sobre la magia. Luego de conjurar, ambos notaron que más adentro de la cueva, el lugar era prácticamente una casa común y corriente, salvo por la total oscuridad y el pésimo mal olor.
Ambos observaron que había algo sobre la gran cama para dormir. Elomir se acercó, retiró las sabanas y miró qué había debajo de estas. Para su sorpresa, había una nota, sobre lo que parecía ser un láud. Tomó la nota y la leyó con atención, notó que las letras estaban algo borrosas por el tiempo que allí llevaba, pero era perfectamente legible.

“Probablemente, si estáis leyendo esto, el señor Elyrindur os ha contado sobre nuestra existencia, y te habrá dado curiosidad. Pues bien, hijo, debéis saber de qué nos hemos ido de este lugar por la gente de los alrededores, parecían no querernos aquí, les parecíamos un tanto… “extraños”. Pero, no os preocupéis, pronto nos vamos a encontrar. Queremos que emprendas marcha al norte, a la ciudad de Serena, allí probablemente nos encontremos, puesto que es dónde pensamos ir. Y, lo que os dejamos debajo de la nota, es un láud, queremos que después de aprender a usar bien las armas, puedas entonar y componer canciones, acompañadas por el maravilloso sonido del láud.
Con amor y cariño, Elly y Vêylleance, vuestros padres.”

Luego de leer esto, ya tenía en claro su sobrenombre que daría a las personas, y que es lo que quería hacer. “Seré un Bardo, y justamente ese será mi sobrenombre” Pensó. Luego tomó su láud y fue al encuentro de su maestro.

-Me habéis enseñado mucho y bien, oh sabio maestro. Pero siento que es momento de seguir por mi cuenta.
El maestro simplemente asintió.

-Os deseo suerte, Elomir Melve’for. Recordad ese nombre, recordad quién sois… y recordad quién seréis. – dicho esto, el anciano se alejó y se fue, así sin más.
El elfo sabía que de ahora en más, estaba solo. Y comenzó el largo camino a Serena, y su primer gran aventura.


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MensajeTema: Re: Elomir Melve'for "El bardo"   Jue Ene 21, 2010 1:30 pm

Me gusta el enfoque de tu historia, dividiendo el relato en diferentes partes para seleccionar los recuerdos más importantes.

Y si algo considero difícil es describir una lucha con detalle y tu lo has hecho.

Tienes pxs, cuando te vea.

Sigue así. Wink
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MensajeTema: Re: Elomir Melve'for "El bardo"   Jue Ene 21, 2010 4:05 pm

//Gracias Ansia, acá sigo Smile

Capítulo V, “Descanso y sorpresa inesperada de camino a Serena"


Han pasado un par de lunas desde la despedida del joven elfo con su maestro. Elomir continuaba con su camino a Serena, agotado, habían pasado lunas desde la última vez que tuvo la oportunidad de meditar.
En el camino, se encontró con que en uno de los laterales, se erguía una gran casona, con el letrero “Posada y casa de apuestas: Dados de Enigma”. El joven no lo pensó dos veces y se acercó a la puerta, desde allí podría oírse claramente como los bardos tocaban y cantaban alegres melodías, como los dados golpeaban contra la mesa y como la gente festejaba y no paraba de gritar, todos eufóricos. La abrió lentamente y entró en el lugar. Algunas miradas se posaron en él, pero la fiesta continuaba, se acercó a la barra, cruzando las mesas y sillas típicas de tales lugares, y esquivando a la gente que bailaba, o a los borrachos que perdían el equilibrio. Justo antes de que llegue a la barra, oyó una voz.

-¡Ey! ¡Amigo! ¿Queréis hacer unas simples apuestas? – un mediano le decía desde una mesa cercana, con los dados sobre esta.

-Hmmm… ¿Por qué no?. – el elfo se acercó y se sentó en una de las sillas.

- ¿Cuánto dinero traéis para apostar? – preguntó, algo impaciente el mediano.

-Uhm.. – Elomir se revisaba los bolsillos y extraía monedas. – unas… 50 piezas de oro.

-¡Bien! Suficiente para una apuesta. Tiraremos dos dados de 6 caras cada uno, el que más sume, gana, simple. ¿Vale?. – el elfo asintió, el mediano arrojó los dados. – Bien, un 5 y un 4… a ver qué tal vos, veamos si Enigma os sonríe esta ves.

El elfo tomó los dados y los arrojó, para su sorpresa, dos 6 salieron en los dados.

-Je, parece que gané. – el mediano miró con mala cara al elfo, pero aún así le dio el dinero que le debía.

-¿Otra vez? Vamos por el doble, ¿Vale?

El elfo asintió, el mediano tiró los dados.

-6 y 3… je, veamos. – le entregó los dados al elfo, el elfo los lanzó, nuevamente sacó dos seis. El mediano lo miró con la peor cara que una persona molesta podría tener.

-¿Cuál es el truco? ¿Eh? ¡¿Eh?! – le preguntó el mediano.

-No tengo ningún truco… son vuestros dados, pequeño amigo… ahora dadme lo que es mío. – le dijo el elfo, sonriéndole.

“No tengo idea de cómo demonios pude haber tenido tal suerte”, pensó Elomir, “pero lo mejor es seguir probando, tal vez se repita y pueda sacar dinero de estos pobres infelices”

-Venga, ¿Otra tirada? – preguntó el joven elfo, sonriendo.

-Pfff… ¡Una más! – exclamó el mediano, y arrojó los dados, dos 5. – je, tiráis vos.

El elfo arrojó los dados, y como las dos tiradas anteriores, sacó dos 6.

-… - el mediano le entregó el dinero y se levantó de la mesa, enfadado - ¡Tramposo!

El elfo río. “bien, puedo seguir así… tal vez, Enigma me sonría… tal vez esto sea una señal… pero qué voy a saber… ¡A ganar dinero!” pensó Elomir.

Pasó toda la noche recolectando el dinero de gran mayoría de la gente de la alegre taberna, muchos quedaron sin una sola moneda, otros, tal vez más inteligentes, se retiraron a tiempo, pero lo cierto es, que el elfo siempre sacaba seises, como si los dados fueran cargados cuando él los lanzara.
Esa noche fue a meditar con varias bolsas llenas de monedas, todo el dinero recolectado de la gente de la posada. “Definitivamente, esto es una señal”, pensó, “tal vez Enigma quiera que le sirva… tal vez crea que mi alma es perfecta para servirle… creo que sí… Enigma podrá ser mi deidad.”


//Nota: arriba puse que había pasado lonas sin meditar, pues los elfos no duermen, meditan. Hay varias diferencias, y las voy a explicar, por ahi esto sirva para roles con los elfos xD:
Dormir, hay que dormir todos los días para poder vivir bien, por así decirlo.
Meditar, un elfo puede estar largo tiempo sin meditar (máximo... pongamos que un par de semanas, máximo, ojo)
Y para poner un claro ejemplo, cuando meditás, estñas consiente de lo que sucede alrededor, cuando dormís, no. Pero lo malo, es que, por ejemplo, si estás dormido y te clavan un espadazo, te despertás al instante, de meditar, no te "despertas" hasta que allás terminado (si es que no te morís) o sea, estás consiente de que sucede, pero no podés reaccionar hasta finalizar el tipo de "descanso"


Última edición por Death Paradise el Jue Mar 01, 2012 6:28 am, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Elomir Melve'for "El bardo"   Vie Ene 22, 2010 12:21 am

Capítulo VI, “Encuentro a mitad de camino"


El elfo despertó del estado en el que se imbuía al meditar, temprano esa mañana, tenía ansias de continuar su viaje.
Se levantó de la cama, completamente ordenada, solo con las arrugas del que allí se hubiera acostado, como sí este no se hubiera movido mientras allí estuvo, y caminó hacia la mesa dónde había varias bolsas de tamaño mediano, tomó su mochila y colocó las bolsas dentro de esta, acto seguido, se colgó la mochila en bandolera sobre el hombro izquierdo. Alistó su espada larga, atando la funda al cinturón y se dirigió a la puerta, la abrió y camino por el angosto pasillo que llevaba a las escaleras. Al bajar las escaleras, notó que la taberna ya no estaba sumida en la alegría, apenas había unos hombres tomando sus bebidas en la barra. “Deben estar todos durmiendo”, pensó Elomir. Antes de salir, oyó al posadero decir, con voz grave, se le notaba enfadado.

-¡Alguien se robó el dinero de toda la gente que vino anoche! – Exclamó - ¡Si lo agarro lo degüello! ¡La gente no se quedó a dormir por falta de fondos!

Elomir rio por lo bajo y salió de aquella casona, prosiguiendo su camino al norte, caminando por el sendero de tierra, con árboles y arbustos a los costados. El único ruido que podía oírse eran los pájaros, que cantaban o comenzaba a tomar vuelo cerca del elfo, y también el metálico ruido de su oscura armadura al caminar.
Caminó un par de horas, todo el camino era más o menos parecido, con los mismo ruidos a cada paso, pero, de pronto, oyó algo uqe hacía ruido en los arbustos, y luego un ruido seco, como si alguien hubiera golpeado a otro en la cabeza. “¿Qué demonios fue eso?”, pensó Elomir, parado en su lugar, observando alrededor. De pronto, oyó los ruidos del arbusto detrás de él, además de otro metálico ruido, pero este no era él. Logró desenvainar y defenderse del violento golpe que quiso asestarle aquel humano del bosque, al cual había dejado desmayado con el golpe del pomo. La cimitarra y la espada larga chocaron, emitiendo un nuevo sonido a metal, Elomir se movió rápido y trato de propinarle un espadazo en la costilla izquierda al humano, pero el oponente se dio cuenta de esto y logró defenderse con el escudo. El elfo dio un paso atrás.

-¡¿Qué quieres?! – le preguntó, enfadado por lo que acababa de pasar.

-¡Esto es por Clern!

El humano se abalanzó sobre el elfo, y trataba de asestarle algún golpe, pero Elomir siempre lograba defenderse con su espada, cansado de esto, el humano golpeo fuertemente con el escudo a la mano derecha del elfo, haciendo que este suelte la espada, luego, clavó su cimitarra en el mismo brazo. El joven elfo retiro el brazo, haciendo que el humano pierda su arma, por fortuna para el elfo, podría sobrevivir por un daño así. Corrió a tomar su espada, sintió como el ruido de la armadura del humano le seguía, tomo la espada y giró rápidamente, clavándola en su muslo derecho, justo antes de que lo golpeara con el escudo. Con la espada allí clavada, Elomir hiso fuerza para atrás, y gracias a eso, y al impulso que el humano había tomado para dar su golpe, hiso que su oponente quedará tendido en el suelo, delante de su cabeza, se levantó y lo miró.

-Tonto humano… - negó un par de veces y luego le clavó la espada en el medio de las cejas.

Giró, sabiendo que otro le acompañaba, tal vez el más pequeño. Efectivamente, este se encontraba unos metros detrás de él, paralizado del horror, había visto la muerte de sus dos acompañantes. El elfo se sentó en la tierra, sacó unas hierbas medicinales y una venda de su mochila, extrajo la cimitarra de su brazo y se aplicó, primero las hierbas, y alrededor de esto, la venda. “Con esto bastará por ahora”, pensó, luego, miró al último de los tres humanos. Se levantó, envaino su espada y caminó hacia él.
-Esto no fue mi culpa… vuestro acompañante se lanzó a mi espalda, y pagó el precio. – le dijo cuando se le acerco lo suficiente.
Elomir siguió su camino, pasando por al lado del horrorizado niño, este cayó, desmayado después de todo lo que vio.


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MensajeTema: Re: Elomir Melve'for "El bardo"   Vie Ene 22, 2010 5:07 am

Capítulo VII, “El último descanso antes de Serena"


El elfo llevaba un buen tiempo caminando, ya había dejado atrás aquel bosque, y caminaba por un sendero, y a los costados de este todo estaba descampado, a lo lejos podía divisarse, estaba muy cerca, pero la noche se aproximaba. “Mejor parar aquí, mañana seguiré apenas salga el sol y llegaré a Serena en unas horas”, pensó. Sacó un trapo de la mochila y caminó a un costado del sendero, alejándose de este, por si las dudas. Tendió el trapo en el suelo y se sentó sobre este. Sacó su laúd, con el cual había estado practicando bastante desde la despedida con su maestro. Se miró las manos, pequeñas garras asomaban por estas, y pequeñas escamas también, su transformación había comenzado hacía unas lunas, pero esa era la menor de sus preocupaciones. Comenzó a acariciar las cuerdas del laúd, con talento innato, efectuando una melodía triste y pausada. “Creo que es hora de que escriba alguna canción o poesía… todavía no lo he intentado”, pensó, y al instante dejó el laúd a un lado y sacó un pergamino de la mochila, junto con una pluma y un tintero. Miró el papel y miles de ideas cruzaban su cabeza, comenzó a anotar, terminando en unos diez minutos lo que parecía ser su primera poesía. “Vaya, esto es más fácil de lo que pensé… solo rimas las palabras, les das sentido… ¡Y ya!”, pensó Elomir, esbozando una gran sonrisa. Al finalizar su obra, la leyó, para ver si todo había quedado bien. La firmó al final, su firma decía: “El bardo”

Mucho tiempo he entrenado
Muchas batallas he librado
Muchas victorias coseché
Y pocas derrotas recordaré

Mi maestro me ha enseñado
Que de la vida todo no se ha hablado
Pero yo aprenderé
Y mi saber alimentaré

Ahora recorro mi propio camino
Busco mi deseado destino
Mis padres he de encontrar
Y orgullosos ellos han de estar

Serena mi destino será
Mi saber me guiará
Mi espada me protegerá
Y mi armadura prontas batallas resistirá

Deseo que Enigma me sonría
Pues mi alma ahora le serviría
Y pido que después de tanta faena
A mis padres poder encontrar en Serena

“El bardo”

Al día siguiente, apenas el sol asomaba, levantó el muy improvisado campamento y se dirigió a Serena. “Los voy a conocer, los voy a conocer.”, pensó, muy feliz, estaba ya casi en las puertas.


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MensajeTema: Re: Elomir Melve'for "El bardo"   Vie Ene 22, 2010 5:34 am

Me gusto mucho leer tu historia Smile
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MensajeTema: Re: Elomir Melve'for "El bardo"   Vie Ene 22, 2010 11:13 pm

Diario de un Bardo, Poemas de lo vivido I

Serena estaba en calma
Como ser sin alma
Fue ventajoso para buscar lo que añoraba
Hasta que el viento azotaba.

Una fuerte lluvia cayó
Mis planes frustró
Pues la gente decía
Que un huracán venía

Pero nieve cayó
Al pueblo alivió
Aún así techo se buscaba
Y la posada tentaba

Música se oía
Comida se olía
Ganas de proseguir guardaba
Pues el tiempo no me ayudaba.

La nieve tapó salidas
La nieve impidió huidas
Sopa y cerveza, sopa y cerveza
La gente no tenía tristeza

Todos sabían
Que en pocas lunas saldrían
La gran esfera en el cielo iluminaría
Y la nieve no resistiría.

Mientras tanto un juego se hacía
Recompensas prometía
En armar una frase consistía
Y bastante fácil para mi sería.

Pues bien iba ganando
Pero el cansancio estaba llamando
El juego inconcluso dejaba
Y a los aposentos me alejaba.

“El bardo”

//bueno, mi idea es, que como ya escribí la historia de cómo llegó mi pj a serena, rolear que el tiene un estilo de “diario personal” donde él escribe todo lo sucedido en forma de poesía. Por ahi también ponga poemas a parte, quién sabe? Rolling Eyes xD Espero les guste ^^

//Y de paso, ya que acá hablé del tema, perdón que me salí así de repente en esa quest, se me cortó la luz :S

//Un saludo.

Edit.: Se me olvidaba, gracias pegasus xD
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